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¿Tienes un banquito cuya estructura todavía está en buen estado, pero cuyo asiento necesita una renovación? Pues bien, retapizarlo es una tarea sencilla si cuenta con los materiales adecuados y sigue un orden de trabajo. Por ello, en esta guía te mostramos cómo tapizar un banquito paso a paso, tomando como referencia el procedimiento del vídeo.
Antes de comenzar, es necesario que reúnas todos los materiales y herramientas que utilizarás durante el trabajo. De hecho, para este proyecto necesitarás:
También serán útiles unas tijeras, cinta métrica, lápiz o marcador y una herramienta para cortar la espuma. Además, la cantidad de tela y espuma dependerá del tamaño del asiento, aunque lo recomendable es medir el diámetro del banquito antes de cortar y dejar material adicional para cubrir los bordes y poder fijarlo por debajo.
Una vez que tengas todos los materiales y herramientas necesarias, debes seguir esta serie de pasos para tapizar un banquito:

El primer paso consiste en trabajar sobre la parte superior del banquito, para ello, utiliza el propio asiento como referencia para preparar los materiales que formarán el nuevo acolchado. Pero, si el banquito ya tiene una tela deteriorada, retirar las grapas y quitar el revestimiento anterior.
Aprovecha este momento para comprobar que la base de madera se encuentre firme y sin daños que puedan afectar el resultado. Ten en cuenta que una superficie limpia y estable facilitará la colocación de la nueva espuma y permitirá que la tela quede correctamente tensada.

Una vez preparada la base, coloca el asiento sobre la espuma y utilízalo como plantilla para marcar el contorno. Para esto, dibuja la forma circular siguiendo el borde del asiento, pero procura mantener el lápiz o marcador cerca del contorno para obtener una pieza que se adapte correctamente.
Después, corta la espuma siguiendo la línea marcada, teniendo en cuenta que, si utilizas una espuma de mayor grosor, debes realizar el corte con cuidado para evitar deformar los bordes.

Con la espuma preparada, llega el momento de fijarla en el asiento. Para ello, debes aplicar el adhesivo sobre la superficie de la base, pero debes distribuir el producto de manera uniforme y respetar las indicaciones del fabricante en cuanto a la aplicación y el tiempo de espera.
Pero, no es necesario saturar la superficie con adhesivo, pues lo importante es conseguir una unión uniforme entre la base y la espuma.

Después de aplicar el adhesivo, coloca la espuma sobre la base procurando que los bordes coincidan. Luego, presiona suavemente toda la superficie para que la espuma quede adherida.
Sin embargo, revisa especialmente el perímetro, ya que esta zona determinará en buena medida la forma final del asiento. Y, si observas que algún borde sobresale demasiado, puedes corregirlo antes de continuar con el tapizado.

Con la espuma colocada, mide nuevamente el conjunto, ya que esta comprobación sirve para calcular cuánta tela necesitas para cubrir la parte superior y los laterales. Pero, para obtener un acabado limpio, la tela debe cubrir completamente la superficie superior y disponer de suficiente sobrante para pasarla hacia la parte inferior.
También, evita cortar demasiado justo, ya que es preferible contar con unos centímetros adicionales que quedarse corto durante el tensado.

Extiende la tela sobre una superficie plana y marca una pieza circular tomando como referencia las medidas del asiento. Además, el sobrante será necesario para envolver los laterales y fijar la tela debajo de la base. Por eso, al cortar, ten en cuenta tanto el diámetro del asiento como el grosor de la espuma. Y, una vez marcada la pieza, corta con unas tijeras bien afiladas para conseguir un borde uniforme.

Coloca la tela sobre el asiento, procurando que quede centrada, y comprueba que el dibujo o la textura, si la tela los tiene, mantengan la orientación deseada. Pero, en esta etapa todavía no es necesario fijar toda la tela, sino que primero conviene acomodarla alrededor del asiento y comprobar que existe suficiente sobrante en todos los lados.

Con la tela posicionada, dale la vuelta al banquito para trabajar sobre la parte inferior, y empieza fijando algunos puntos de la tela avanzando alrededor del asiento. Para ello, una buena técnica consiste en fijar primero puntos opuestos.
Por ejemplo, coloca una grapa en un lado, tensa la tela hacia el lado contrario y coloca otra. Después puedes repetir el procedimiento en otros puntos, ya que esto ayuda a repartir la tensión y mantiene la tela centrada.

A medida que avances con las grapas, ve tensando la tela hacia la parte inferior, pero no tires con demasiada fuerza porque podría deformar la espuma o generar marcas. Además, cuando llegues a las zonas donde se encuentran las patas del banquito, deberás acomodar el material para que pueda quedar bien fijado sin formar grandes pliegues.
Este paso requiere un poco más de paciencia porque hay que adaptar la tela a la estructura.

Después de fijar buena parte del revestimiento, puedes recortar el sobrante que haya quedado debajo del asiento. No obstante, no recortes demasiado cerca de las grapas, y deja suficiente material para que la fijación sea segura y para poder corregir cualquier zona que necesite un nuevo ajuste.
En las áreas donde interfieren las patas, realiza pequeños cortes estratégicos para poder doblar la tela alrededor de la estructura.

Una vez que la tela esté correctamente distribuida, continúa colocando grapas hasta completar el perímetro. Luego, revisa toda la circunferencia antes de dar por terminado el trabajo, y si encuentras una arruga en la parte superior, este es el momento de retirar la grapa correspondiente y volver a tensar.
También puede recortar pequeños sobrantes para que la parte inferior tenga un aspecto más ordenado.

Finalmente, vuelve a colocar el banquito en posición normal y comprueba el resultado. La superficie debe quedar uniforme, con la tela bien tensada y sin arrugas importantes, y para esto revisa también que ninguna grapa sobresalga de la zona inferior.
Tapizar un banquito puede ser una alternativa práctica cuando la estructura todavía se encuentra en buenas condiciones. Y, de hecho, con unos pocos materiales de tapicería es posible renovar completamente su apariencia.
Sin embargo, para conseguir un buen resultado, elige materiales de tapicería adecuados para el uso que tendrá el asiento y trabaja siempre con las herramientas apropiadas. En Materiales de Tapicería Roraima vas a encontrar lo