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Cuando una silla empieza a hundirse, el problema puede estar debajo del tapizado. Es decir, que las cinchas que sostienen el asiento pierden tensión con el uso y, en algunos casos, se rompen o se desprenden de la madera. Y, si la estructura todavía está en buenas condiciones, sustituirlas puede ser una buena forma de recuperar el mueble sin tener que comprar otro.
Para hacerlo, necesitas conocer el tipo de cincha que lleva la silla, medir correctamente el asiento y fijar cada cinta con la tensión adecuada. Por ello, en esta guía te explicamos cómo realizar el trabajo paso a paso, qué herramientas debes preparar y qué detalles conviene revisar antes de colocar la espuma y la tela.
Para poner las cinchas de tapicería, comienza retirando el tejido y el relleno del asiento hasta dejar visible la estructura de madera. Después, revisa los puntos de anclaje, mide el espacio disponible y prepara las cintas que vas a instalar. Es de destacar que la colocación suele hacerse en dos direcciones, formando una base entrelazada que ayuda a distribuir el peso de quien se sienta.
Las cinchas son bandas que sirven de soporte al acolchado y su resistencia y su disposición influyen en la firmeza del asiento. Por ello, lo mejor es que las elijas según el diseño de la silla y el uso que tendrá, pues las hay elásticas y no elásticas, y cada variedad necesita una tensión diferente durante el montaje.
Sin embargo, antes de empezar, observa cómo está construida la base, ya que algunas sillas tienen una estructura sencilla, con cintas que cruzan el asiento de lado a lado, mientras que otras necesitan una distribución específica para adaptarse a su forma. Pero, si el mueble conserva parte de las cinchas originales, puedes utilizarlas como referencia para conocer la dirección y la separación entre las bandas.
Prepara las herramientas antes de desmontar el asiento, pues de esta manera, podrás avanzar sin interrumpir el trabajo para buscar cada utensilio.
Necesitarás:
Es de destacar que la elección de las grapas merece atención y deben sujetar bien la cinta y tener una longitud apropiada para el grosor de la madera. Esto es debido a que, si son demasiado cortas, pueden soltarse con el uso; mientras que, si son demasiado largas, podrían atravesar la estructura.

Coloca la silla boca abajo sobre una mesa de trabajo o una superficie estable y retira la tela inferior, el tapizado y la espuma con cuidado hasta descubrir las cinchas. Para ello, utiliza unos alicates para extraer las grapas y evita tirar bruscamente del tejido, ya que podrías dañar la madera.
Una vez despejada la base, comprueba el estado del armazón y busca grietas, uniones flojas y zonas donde las grapas antiguas hayan deteriorado la superficie. Además, si la madera está dañada, tendrás que reparar esos puntos antes de instalar las cintas nuevas.
También es conveniente que retires los restos de grapas que hayan quedado clavados, pues una base limpia facilita la fijación y evita que los elementos antiguos interfieran con el nuevo montaje.

Mide la distancia entre los lados donde vas a fijar cada cincha, pero ten en cuenta el espacio adicional necesario para sujetar los extremos a la madera. Esto es debido a que la cinta debe tener longitud suficiente para doblarse o anclarse según el sistema de instalación.
Por otro lado, el tipo de material determina cómo debes calcular el corte. Esto es debido a que las cinchas elásticas suelen instalarse con un estiramiento controlado, por lo que su longitud inicial puede ser inferior a la distancia que cubrirán, mientras que, en las no elásticas, debes considerar el recorrido completo y el margen de fijación.

Empieza por uno de los lados del asiento y coloca el extremo de la primera cinta sobre la superficie de anclaje. Luego, dobla el borde si el sistema lo requiere y asegúralo con varias grapas bien distribuidas.
Después, lleva la cincha hasta el lado opuesto y si utilizas una cinta elástica, estírala con ayuda de un tensador, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Pero, en el caso de una cinta no elástica, mantenla recta y firme, sin dejar tramos flojos.
Asimismo, fija el extremo contrario y comprueba que la banda queda alineada y repite el procedimiento con las demás cintas, respetando una separación regular. Aparte, si las bandas quedan demasiado juntas en una zona y muy separadas en otra, el apoyo del asiento puede resultar irregular.

Cuando hayas colocado la primera serie de bandas, instala la segunda en dirección perpendicular. Esta vez, pasa cada cinta por encima y por debajo de las anteriores, alternando el recorrido para formar una trama.
El entrelazado mantiene las bandas en su posición y ayuda a repartir la carga sobre la base del asiento. Así que, mientras trabajas, revisa que las cintas no se doblen sobre sí mismas y que los cruces permanezcan bien distribuidos.
Continúa hasta cubrir la superficie necesaria, pero, la cantidad de cinchas y la distancia entre ellas dependerán del tamaño de la silla y del sistema que utilice. Y, si estás restaurando un modelo antiguo, observa la distribución original y comprueba que la nueva instalación se adapta a la estructura.

Antes de cubrir la base, revisa cada banda, ya que las cinchas deben quedar firmes y mantener una tensión uniforme, de acuerdo con las características del material. De hecho, si alguna está floja, corrige su fijación antes de continuar.
Presta atención a los extremos y a las grapas, pues ninguna cinta debe desprenderse al ejercer una presión moderada sobre ella. Si una grapa queda levantada, retírala y vuelve a fijarla en un punto adecuado, sin concentrar demasiadas grapas en una zona debilitada de la madera.
Presiona suavemente varios puntos de la base para comprobar que el soporte se comporta de forma regular. Esta revisión te ayudará a detectar diferencias de tensión antes de colocar el acolchado.
Con las cinchas instaladas, ya puedes preparar la superficie del asiento, y si la espuma antigua está deformada, desmenuzada o ha perdido firmeza, sustitúyela por una adecuada para el tipo de silla y la frecuencia de uso.
Mide el asiento y corta la espuma con cuidado para que se adapte a sus bordes. Después, coloca la tela de tapicería sobre el acolchado, centra el diseño si tiene estampados y empieza a fijar el tejido por la parte inferior.
Nuestra recomendación es que trabajes desde el centro de cada lado hacia las esquinas, distribuyendo la tela de manera uniforme. Revisa la superficie antes de colocar las últimas grapas para corregir posibles arrugas y mantener el dibujo alineado. Cuando termines, comprueba que el tejido está bien sujeto y que los bordes presentan un acabado limpio.
Colocar las cinchas correctamente es una parte fundamental de la restauración de un asiento. De hecho, las medidas, la separación entre bandas y la tensión durante la instalación influyen en el soporte que tendrá la silla una vez terminado el tapizado.
En Materiales de Tapicería Roraima puedes consultar materiales para tus proyectos de tapizado y restauración. Con las cinchas adecuadas y una instalación cuidadosa, podrás renovar el asiento y darle una nueva oportunidad a esa silla que quieres conservar.